Seguramente me  has  escuchado decir más de una vez que es mucho mejor rápido que perfecto. Soy un convencido que esta es la mejor manera. Comenzar ahora, hacerlo hoy, poner primera. También es verdad que este modo de hacer las cosas, rápido, decidido, determinado y sin excusas te trae de vez en cuando algunas sorpresas.

Cada negocio que inicie me recibió con al menos una  situación inesperada. Algunas fueron un dolor de cabeza pero la mayoría me ayudaron a crecer y de dejaron  muchas, muchas enseñanzas…

Por eso he creado un breve listado de las cosas que no sabía y que tuve que aprender a las patadas mientras llevaba adelante mi proyecto y repito , fueron difíciles pero me ayudaron mucho a evolucionar como emprendedor.

Comenzamos:

1-No sabía vender.

Me costó bastante entender que tenía que aprender a vender. De hecho no saberlo me costo la quiebra  de mi negocio en ese momento. Era joven y creía que ya sabía todo lo que necesitaba saber para triunfar con mi negocio.

Ahora que ya pasaron más de quince años puedo decirte que aprender sobre ventas es algo fundamental y te diría que obligatorio.

Aun así muchos emprendedores rechazan esta  habilidad con la excusa de “Yo no quiero ser vendedor”, quiero ser empresario, dueño de negocio o ponle  el titulo que quieras.

Lo sienten como indigno. Creen que  vendedor es ese tipo raro, con cara de chanta y traje barato, capaz de decirte cualquier cosa con tal de que compres lo que él tiene para vender.

Y te aseguro que hoy, año 2020, era del e commerce,  es imposible triunfar sin tener habilidades en ventas o siendo ese estereotipo de vendedor.

El tipo de vendedor que hoy en día tiene éxito es el que se preocupa por su cliente. Que lo entiende, lo ayuda a comprar el producto que mejor aplica para su necesidad.

Saber sobre ventas  es tan importante porque es saber sobre lo único que pone dinero en la caja registradora.

 Así que mejor que te empieces a amigar con el concepto.

Lo único que paga las cuentas, los gastos y hasta los lujos es vender. Porque no se puede depositar orgullo, estatus o buenas intenciones en el banco.

Por eso y mil cosas más es vital que sepas sobre ventas.

Esto incluye: Entender al cliente, saber que desea, porque lo desea y cuanto está dispuesto a pagar por ello. Que producto similar ha comprado, porque lo dejaría de comprar y si está dispuesto o no en probar tu producto.

Al conocer esta información e interpretarla correctamente  entiendes  que las ventas no pueden son un juego de azar. Los negocios de éxito venden, y venden de manera consciente. Venden a propósito y no me canso de repetir que en mi caso,  esta fue la variable de cambio. Pase de fracasar en mis negocios  a comenzar a ganar realmente

2-No sabía que ser barato era un problema.

Este es un problema algo difícil de explicar.

Vamos desde el principio. Tener buen precio está bien. Es atractivo para el cliente. Todo mundo quiere pagar lo menos posible.

Muchos crecimos con la idea de que el “ganador”  es  el que vende más barato y que no hay nada más atractivo  para un cliente que un precio bajo. Y esto está muy lejos de ser verdad.

En la cabeza de muchos, el más barato significa el de peor calidad por ende aunque muchos se acercaran por precios bajos, muchos otros se irán por el mismo motivo.

Por otro lado el cliente que solo compra por precio bajo, es mucho menos fiel. Se irá por precio más bajo a otro lado sin remordimientos.  

También debes saber que en la competencia por precio bajo, suele ganar el más grande o el más antiguo en el mercado. El más grande, porque puede vender a costo o aun perdiendo dinero si fuese necesario hasta que vence a su competencia. Tiene dinero y puede usarlo con el fin de derrotar a la competencia. El más antiguo tiene la ventaja de la experiencia y el tiempo. Ya hace mucho que está allí. Tiene relaciones de años con proveedores, capacidad de deuda y otras cosas que pueden ponerlo en ventaja.

A los golpes aprendí que el precio es solo una variable más y  que es mucho mejor utilizar toda esa energía en tener diferencias y motivos de compra adicionales y eventualmente sumarle un precio bajo momentáneo y atractivo.

3-No sabía fijar mis precios.

Este en un gran problema para muchos negocios, principalmente los novatos.

Tienen enormes problemas para fijar precios y esto les trae grandes desajuntes económicos.

Primero porque les da miedo cobrar lo que valen sus productos o servicios y esta inseguridad los lleva a cobrar muy por debajo de lo que desean con la ilusión de que si son más económicos que la competencia, el cliente se inclinara por ellos y en  segundo lugar porque se olvidan  o ignoran  sus costos reales.

En mi sesiones uno a uno,  he encontrado más de una vez a dueños de negocios que ganan menos de un cuarto de lo que creen.

Cuando pregunto: ¿Cuánto es tu margen? Solo evalúan el valor de compra o producción versus precio de venta y allí está la ganancia. Entonces si compro a diez y vendo a quince gano un 50%. Pero cuando de ese 50% le  empiezas a descontar gastos, servicios, empleados, comisiones, y otros, llegas a la conclusión que los que queda son migajas.

Otro problema muy común es que muchos no contemplan el costo de impuestos.

Debo reconocer que yo mismo no tenía en cuenta los impuestos y cuando conocí  los que en mi país particularmente se cobran, me pareció una locura y tarde mucho en amigarme  con la idea pero te guste o no, gran parte de tu dinero se la lleva el estado. Después podemos debatir la justicia de ello pero es un costo que existe y debe estar agregado en el valor de tus productos.

Por eso te recomiendo que conozcas y evalúes todo. El paso a paso, cada pequeña parte de dinero que queda por el camino, así realmente vas a tener el control de tu rentabilidad.

4-No sabía que tenía que ser diferente

Creo que a muchos emprendedores les ha sucedido lo mismo. Cuando comencé mi negocio copiaba y hacia lo mismo que hacen los otros. Vendía lo mismo y al mismo precio y me desesperaba si la competencia tenía algo que yo no tenía aun. Movía cielo y tierra para también tenerlo.

Así nos enseñan, así crecemos. Imitando lo que los demás hacen. ¿Por qué en los negocios sería diferente?

Por eso mis primeros negocios se parecían a otros que ya existían y mis resultados eran realmente pobres.  Nada diferenciaba mi negocio de lo que el cliente ya había visto y  probado. No había nada importante o nuevo ahí para él. Simplemente más de lo mismo.  

¿Sabes qué pasa cuando tu negocio es igual a otro? Compites por la única variable que es…  

ADIVINASTE! El precio. Y ya vimos lo que pasa al competir por precios.

Entonces es un círculo vicioso muy dañino para el joven emprendedor. Y esta realidad se lo suele comer de un bocado.

Por eso queda una sola opción y es la mejor opción: Ser diferente.

Hacer de mi negocio algo nuevo, innovador, disruptivo y que mi cliente quiera y valore.

Está lleno de negocios clonados, sin alma, aburridos, iguales a otros negocios del mismo rubro. Y como nada los distingue, no existe motivo para que el cliente los recuerde.

Hoy en día no comienzo un negocio sin definir cuál será su diferencia. Lo considero vital.

Recuerda que: Si tu negocio no se distingue, le será muy difícil crecer.

5- No sabía… todo lo que no sabía.

La información es poder. La información abre tu panorama, ayuda a tomar decisiones mucho más acabadas y por ende mucho más certeras. Y cuando no sabes lo que no sabes estas en grandes problemas.

Muchas cosas pasan debajo de tus ojos sin que lo notes y podes llegar a creer que los problemas que sufre tu negocio son una especia de plan malvado en tu contra y solo aceptar que las cosas son así. Y ahí comienza el modo victima que te lleva a pensar: Que aun no tiene éxito porque tenes mala suerte o porque tus clientes no saben que quieren, o que solo a ti te suceden cosas malas, y una cantidad de cosas que el emprendedor que no sabe lo que no sabe, siente irremediablemente.

Por eso es fundamental la educación. Perpetúa educación. Si mi amigo, aquí no hay títulos. Hay que aprender de manera constante. Es la única manera de evitar tener problemas que no logramos desanudar.

En mis entrenamientos trabajo tres áreas en conjunto El negocio, el sistema y el emprendedor.

Ya que al momento de buscar crecer, deben crecer todos juntos y eso incluye al emprendedor como parte fundamental.

Este principio de la educación perpetua, choca con una falsa y triste idea que suele incorpora el emprendedor novato. El paso muchos años recibiendo ordenes de personas que no respetaba, de jefes que creía tontos o de encargados con pocas habilidades y cuando por fin logra independizarse y ponerse al frente de su propio proyecto, toma una arrogante actitud que lo lleva a pensar que no necesita aprender más nada. Ya sabe todo, por eso es el jefe, por eso llego hasta aquí. Y esa actitud no suele llevar al negocio a un buen puerto.

Lo mejor que podes hacer es mantenerte en modo Smath Phone. ¿Qué es esto? Es estar en constante actualización. No importa lo nuevo que sea tu teléfono y que tan nueva sea su tecnología. Sabes que está constantemente buscando la nueva actualización para cada uno de sus programas y aplicaciones.

¿Sabes qué pasa si desactivas las actualizaciones de tu teléfono? Al poco tiempo comienza a andar mal. Se traba, se apaga solo y se vuelve lento. Bien, a tu cabeza le sucede lo mismo.

Estas son cinco cosas que no sabía y aprenderlas me llevo varios años pero que sin dudas valieron la pena. Pase de obtener dos quiebras en diez años o cero y crecimiento sostenido en los siguientes diez lo cual me parece más que suficiente.  

Hoy te invito a que reflexiones y te preguntes si algo de lo que me sucedió, te está pasando actualmente y tomes la decisión de cambiarlo. Los resultados  serán realmente impresionantes. Te dejo un gran abrazo y nos vemos pronto.

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